Los grandes capitales no tienen de qué preocuparse, solo unos pocos tienen la mayor cantidad de riqueza que los políticos corruptos les han entregado para desgracia de la mayoría de la población.
Por tal motivo se indignaron cuando López Obrador reconoció que el país se encuentra en bancarrota, pero ¿de qué otra forma podría ser?.
El último ladrón priísta recibió el país con una deuda de 5 BILLONES DE PESOS, y la va a heredar a nosotros a nuestros hijos, nietos, tataranietos, etc., etc., en casi 11 BILLONES, y la pregunta obligada sería: ¿dónde o qué se hizo con tantos miles de millones de pesos?.
¿Escuelas, hospitales, infraestructura, desaparición de la pobreza, dónde están?, con su famosa reforma energética íbamos a tener energía y energéticos más económicos, ¿y lo estamos?. Lo que es peor, vendieron la riqueza petrolera a sus amistades (¿verdad Salinas y Slim?), y a socios extranjeros que ya se frotan las manos por tan grandioso regalo que les hizo este hijo de tal por cual y la gavilla de las cámaras.
El país no está en bancarrota dicen los señores de los dineros, pero y ¿el pueblo, los más jodidos que dicen?.
En verdad espero que mi esperanza de que no solo se exhiban a los grandes depredadores de México, si no que también los metan a la cárcel se convierta en realidad.
Saludos!
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